Este material de la Secretaría de Género y Diversidad de ATE Nacional no viene a dar una clase teórica, sino a meterse en el día a día de los sectores de trabajo. Parte de una base incómoda pero necesaria: la forma en que los varones aprendieron a ser varones —aguantando todo, demostrando fuerza o ejerciendo autoridad por sobre otros— no es algo «natural». Es una construcción que, muchas veces, termina alimentando maltratos y desigualdades en la oficina, el taller o la asamblea.
El cuadernillo es una invitación a parar la pelota y mirar la cancha. Propone que los varones dejen de ser acompañantes silenciosos y empiecen a preguntarse cómo sus gestos, silencios y formas de mandar influyen en sus compañeras y compañeros.
¿Qué vas a encontrar acá?
- Preguntas reales: Para pensar si las formas de relacionarnos en el sindicato ayudan a unir o dividir por el miedo.
- Menos privilegios, más salud: Cómo romper con el mandato de «macho» también les saca un peso de encima a los propios trabajadores.
- La igualdad como una tarea: Ideas concretas para que la lucha por una vida sin violencia no sea solo «cosa de mujeres», sino un compromiso de todos para que el gremio sea un lugar donde nadie se sienta menos.
Es una herramienta clave para fortalecer la unidad de las y los trabajadores desde el respeto, especialmente hoy, cuando parece que los derechos ganados están bajo la lupa.









